domingo, 7 de junio de 2026

26ª de San Isidro: Román, Puerta Grande a la verdad

Se lo merece Román, el triunfo de hoy no lo es solo de esta tarde, lo es por su trayectoria de verdad y honestidad. Lo dije en la segunda de feria y lo repito, se entrega y se da con todo, sin guardarse nada, transparente, con una generosidad sin límite. Lo ha hecho desde siempre, desde que le vi torear por primera vez han sido sus señas de identidad, con mejor o peor suerte unas, con mayor o menor acierto otras, pero siempre con toda la verdad por delante, poniéndose y exponiéndose sin dudar, y con esa sonrisa imborrable, el torero de la eterna sonrisa le llamo yo, que nos es más que el reflejo de su amabilidad y sencillez, como he tenido ocasión de comprobar personalmente cuando he tenido el privilegio de estar junto a él en tentaderos. Hoy ha cortado dos orejas a un bravo y encastado Victorino y lo ha hecho como siempre, con verdad. Por eso se ha cruzado y colocado donde más difícil es ante un exigente toro, por eso le ha echado los vuelos alante y por eso le ha embarcado en largos viajes con la muleta barriendo la arena, por eso ha ligado en el sitio, por eso ha llegado a todos y cada uno de los que estábamos en los tendidos en tandas de una profundidad y emoción máxima por el sensacional pitón derecho, por eso no ha desistido de colocarse por el complicado izquierdo y con mucha fe - mejores días que estos en Madrid para proclamar nuestra Fe no puede haber, y sé bien que la tiene, y muy dentro de sí - aguantar un rato y acabar dibujando naturales excelsos, por eso ha tirado la espada en la última serie en redondo haciendo que los vuelos envolvieran los pitones y con el mismo temple que ha presidido toda la faena llevar cosidos los pitones con inmenso valor y, finalmente, por eso se ha perfilado y se ha tirado despreciando al miedo o al dolor para enterrar la espada arriba en la suerte de recibir. Si con todo eso, si con la verdad y sinceridad con lo que lo ha hecho, no es motivo para que el presidente sacara casi de inmediato los dos pañuelos que significaban la Puerta Grande, que me lo expliquen. Y si me lo explican y me convencen de lo contrario siempre me quedará pensar que su triunfo de hoy es el reconocimiento a una trayectoria y a un hombre que siempre que ha venido a Madrid lo ha hecho con  el corazón abierto de par en par para esta afición. Reconozco que verle salir a hombros camino de la calle Alcalá con su eterna eterna, hoy más luminosa si cabe, ha sido enormemente reconfortante. Gracias por tanto, Román.
Ya en el final del ciclo isidril llegaba esta corrida de Victorino Martín que ha colgado por decimoséptima vez el cartel de "no hay billetes y que podría definir como irregular en casi todos los aspectos, desde la presentación y el trapío, algunos protestados de salida y un poco justos para Madrid, hasta el juego, con las características típicas de este encaste que te exige todo y te permite poco, sin acabar de romper aunque apuntaran algunos algo más de entrega, otros algo más de movilidad, otros desentendidos, en fin, irregular.
De ahí que Morenito de Aranda tuvo que ser paciente con el primero, que embestía por dentro y representaba el carácter que  define a los albaserradas, poco a poco, poniéndose bien y con firmeza, sacar lo que tenía el toro, mejor por el derecho, imposible por el izquierdo. Bien pero sin poder levantar el vuelo por las  escasas condiciones del animal. El cuarto tenía movilidad y engañaba al pasar, lo hacía por dentro, sin permitirle nada. Alternó muletazos de buen trazo, los primeros, al segundo se revolvía algo más y al tercero no pasaba, además con peligro al reponer. Un toro que te buscaba las cosquillas y al que había quizás que buscarle las vueltas para intentar sacarle algo más, que tampoco es que fuera mucho, sinceramente. Lo mejor del burgalés, sin duda, la lidia con el capote en ambos toros, llevándolos a los medios metidos en los vuelos, obligándoles a humillar.
Fernando Adrián ha tenido que enfrentarse a dos toros y a un sector del público que le espera con facturas pendientes, ya lo he dicho otras veces. Hoy no ha estado bien, a mi modo de ver, creo que no ha conseguido acoplarse a su lote, que en el segundo, un toro de pitones descomunales y desagradecido de carácter, que pedía temple y cuando lo hubo salieron los mejores muletazos, todo me pareció que iba muy deprisa, sin acabar de encontrar la colocación, perdiendo pasos, sin pausas, en ese tono irregular del que hablaba. Y además es que no se le ha perdonado nada y a la mínima saltaban las protestas airadas. Y en el quinto igual, una faena  sin estructura, sin encontrar el sitio, demasiados pases sin argumento, lo mismo era por el derecho que por el izquierdo, sin acabar de definir, con el añadido de un metraje excesivo que elevó el tono de las protestas. 
Mañana, veremos en que acaba la encerrona de Borja Jiménez con tres toros de Domingo Hernández y tres de Toros de Cortés. ¿Dudas?, tengo muchas, demasiadas, ojalá me equivoque.

Antonio Vallejo
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario