lunes, 22 de febrero de 2016

…Y a los toros de Carabanchel



No era la verbena de la Paloma, no estamos en agosto, es un domingo de febrero, es la feria de invierno, pero era un día marcado en rojo en el calendario taurino de la afición madrileña. Y si lo era para la afición, más señalado aún era para dos hombres, dos toreros de los pies a la cabeza que han sufrido mucho para llegar a un día y una tarde como la de este 21 de Febrero: David Mora y Saúl Jiménez Fortes. Ellos saben lo que cuesta asomar la cabeza en este duro mundo del toreo, lo que cuesta triunfar y lo pronto que todo parece perdido tras una cogida. Meses de operaciones, de dolor, de rehabilitación, de tremendo sacrificio pero con una luz al final de ese túnel, una luz en forma de calendario, una luz con fecha, sitio y hora. Las cinco y media de la tarde del domingo 21 de Febrero en la plaza de toros de Vistalegre. Como dice la letra de la zarzuela, qué mejor motivo para ir "a los toros de Carabanchel". 

Al menos eso hemos pensado los aficionados que poblábamos casi la mitad de la plaza. Una lástima, de verdad, que el eco de la convocatoria se haya quedado ahí. La ocasión se merecía más, y el difícil y duro momento que pasa la Fiesta y la afición necesita del respaldo y el apoyo de todos aquellos cuantos aman este arte. Repito, una oportunidad perdida para respaldar a nuestra Fiesta.

El cartel, como ya he dicho, no podía ser más atractivo. Seis toros de Parladé, de buenas y bonitas hechuras, muy bien de presentación, serios, entipados todos, sangre pura Vistahermosa- Parladé, procedencia del encaste Domecq, el predominante en el panorama ganadero actual, y que resultó la gran triunfadora del pasado San Isidro. Bagaje más que suficiente para atraer al público. Para su lidia y muerte un mano a mano entre dos matadores que volvían a los ruedos tras sus percances pasados: David Mora y Saúl Jiménez Fortes. El madrileño 21 meses después de su dramática cornada del aquel trágico 20 de mayo de 2014 que casi le costó la vida y en el caso del malagueño Jiménez Fortes tras su percance aquella misma tarde del 2014, la del pasado mes de mayo en Las Ventas y su tremenda cogida en agosto en Vitigudino (Salamanca). Sé que soy pesado y repetitivo, pero me duele haber contemplado tanto asiento vacío en la cubierta de Vistalegre. El esfuerzo de la empresa y el de los toreros bien merecía un lleno.


La tarde anunciaba emociones. Por todo ello, a nadie debe extrañarle la tremenda ovación que ambos recibieron no sólo al asomarse por la puerta del patio de cuadrillas, sino durante todo, absolutamente todo, el paseíllo. De  veras que no recuerdo jamás que durante todo el recorrido del paseíllo los tendidos estuvieran aplaudiendo a rabiar. Igual que la tremenda ovación que ambos diestros recogieron tras romperse el mismo y que devolvieron al público asistente desde la raya de los tercios montera en mano entre gritos de "torero, torero" . No mentiría si digo que todos cuantos estábamos en Vistalegre teníamos un nudo en la garganta y era difícil contener la emoción. La única pena es que debíamos haber sido más los que allí estábamos. Mala suerte para quienes no han venido, se han perdido algo mágico. Pero la realidad es ésta, y no se puede ocultar. Desgraciada realidad.

El primero de la tarde, “Insuperable”, 502 kg, es un negro bragado y meano de bonitas hechuras, serio, bien armado y rematado por delante, con cara. Lo recibe Mora con su capote, pura suavidad en cada lance, meciendo la embestida del parladé, ganando terreno en cada paso, llevando al toro hacia las afueras, pura elegancia coreada con los primeros olés, que suben sus decibelios con la chicuelina y la media de remate que deja el madrileño en el aire. Chicuelinas garbosas al paso para llevar al toro al caballo de Mario Herrero, que pica trasero. Quite de David Mora por verónicas, cadenciosas y elegantes, como su figura. De nuevo los olés y la ovación para el torero. Se notan las ganas que hay en el público de disfrutar y de ver triunfos. Tercio de banderillas con oficio. Brinda al público y, de nuevo, gran ovación. Inicia la faena de muleta con estatuarios, le cuesta acoplarse a la embestida del de Parladé, que pierde las manos en un par de ocasiones. Lo cuida Mora en una primera tanda en redondo con la muleta a media altura sin someterle. Coge aire el animal y mete la cara con más claridad en la siguiente tanda por el pitón derecho. Le baja la mano y alarga el viaje, todo con mucho temple, rematando la serie con un cambio de mano lentísimo, eterno, puro lujo para los sentidos. De nuevo resuenan los olés en Vistalegre. Parece que va de menos a más. Así se confirma por el pitón izquierdo, buen pitón, sí señor. ¡Qué manera de torear al natural!. Sube enteros la faena con dos magníficas tandas con la mano baja, templadas y con ligazón, repletas de clase y gusto, coreadas con más olés de un público ya entregado al arte de David. Remata la faena por el pitón derecho con pases desmayados y trincherazos de lujo. Olés y más olés de unos tendidos rendidos al madrileño. Mata de trasera entera que resulta fulminante. Pañuelos y más pañuelos pidiendo la oreja, que concede el presidente. Sigue la petición de segunda oreja sin decrecer ni un átomo. El palco se lo piensa pero al final concede la segunda oreja. ¿Justa?, ¿excesiva?. Sinceramente, no lo sé. Si siguiera criterio venteño, diría que una oreja me parecería justa. Pero estaba en Vistalegre, plaza de segunda, en la feria de invierno y ante una situación en la que la emotividad cuenta mucho. Por tanto, no me parece nada descabellado conceder dos orejas que tienen mucho significado, sobre todo de cara a la imagen de triunfo y alegría que la Fiesta necesita. Cada cosa en su sitio y su tiempo.

Con la Puerta Grande asegurada recibe Mora al tercero de la tarde, “Granuja”, un precioso colorado chorreado de 546 Kg, armónico, buena presentación, serio pero sin excesos, en tipo a lo que corresponde al encaste Parladé. Sale suelto, con poca fijeza en el capote de Mora, dos buenas verónicas a un animal al que se ve justito de fuerzas. Buen puyazo de Antonio Prieto, ¡por fin se pica delantero!. La falta de gasolina se hace evidente a la salida del caballo. Quite por chicuelinas ceñidísimas del madrileño, rematadas por dos medias verónicas de ensueño que, una vez más, levantan al público de sus asientos. Aperitivo de lo que vendría en el tercio de banderillas. Magistral tercio a cargo de Angel Otero y José María Tejero con los garapullos y un extraordinario Iván García en la brega. Pares de poder  a poder, cuadrando en la cara del toro, sensacionales de colocación. Los tres subalternos tienen que responder montera en mano a la tremenda ovación recibida. Emotivo brindis de David Mora a todo el equipo médico que le ha cuidado y recuperado a lo argo de estos duros meses. Como se preveía, el de Parladé va con lo justo. Se emplea poco en la muleta y se defiende, con viaje corto y embestida poco clara. Poco a poco, con técnica lo va metiendo Mora en la muleta, poniéndosela en la cara, templando el pase y tratando de bajar la mano. Despliegue de técnica y conocimiento por parte del diestro, con gran mérito lo que logra sacar por el pitón derecho. Menos condiciones demuestra el animal por su pitón izquierdo, de escaso recorrido, nulo para el lucimiento, defendiéndose, cabeceando. Imposible a pesar del tesón del matador. Mata de entera ligeramente desprendida y escucha una, para mi modo de ver, más que merecida ovación saludada desde el tercio.

El quinto, “Cantaclaro”, cerraba el lote de David Mora. Otro ejemplar  en tipo, bajo de agujas, bien hecho, muy serio. Lo recibe Mora con su gusto y clase habitual, preciosas verónicas. Parece que el parladé mete la cara con clase. Comportamiento que se ve refrendado en el caballo de Israel de Pedro. Magnífico tercio de varas, bien agarrado y colocado el puyazo, como también magnífica la brega de la cuadrilla para llevar y sacar al toro del caballo. Sale bien el toro, con buen tranco. Lo ve Mora y, en un bonito detalle de torero, cede el quite al sobresaliente Enrique Martínez “Chapurra”, que torea  a la verónica con buen tino, ovacionado por el público. Replica Mora con un quite por verónicas, bajas y lentísimas, de lujo, rematadas por una media desmayada, mirando al tendido, de cartel, que desata la locura en los tendidos. Locura que sigue en el tercio de banderillas. Muy buenos pares de Pedro Calvo y José María Tejero, especialmente este último colocando un par, como suele decirse, asomándose al balcón, pleno de facultades y torería. Brinda Mora a sus apoderados, Simón Casas y Antonio Tejero, el que fuera subalterno de Ponce tantas y tantas temporadas al lado de Mariano de la Viña y Jean Marie Bourret, conformando una de las cuadrillas históricas que tantas tardes de triunfo dieron en los años 90. El toro es bueno, muy bueno, eso ya lo ha visto Mora. Inicia la faena flexionado la rodilla, toreando por bajo, la  muleta adelantada, largo y profundo, templadísimo, con una clase tremenda, ganado terreno en cada muletazo, con una plasticidad y una belleza de diez. La locura continúa, rayando en delirio en los tendidos. Y es en los medios donde la comunión torero-público es superlativa. El de Parladé va como un tiro, repite y repite, galopando, metiendo la cara en la muleta del madrileño con clase y bravura, extraordinario toro. Y Mora aún más extraordinario, con las zapatillas clavadas en el centro del anillo, citando con la  muleta adelantada, llevándolo largo, templado, cargando la suerte. Lección magistral de toreo en redondo en dos series de volverse loco. El magisterio continúa por el pitón izquierdo. Naturales inmensos, todo el público en pie, nadie aguantamos en el asiento, es un auténtica locura, ¡bendita locura torera!. Se harta a torear Mora, el toro no se cansa, la perfección absoluta. Toma la espada, remata la faena con manoletinas ceñidísimas de enorme riesgo y valor. Literalmente se cae la plaza. Dos orejas seguras, y quien sabe si el rabo también, a la espera la suerte suprema. Voces en los tendidos piden el indulto para el magnífico toro de Parladé, que hubiera sido un precioso final para el torero con los máximos trofeos, para el toro que volvería al campo como semental y para la Fiesta, que daría ejemplo al mundo entero de la verdad del toreo. Pero la espada la ha jugado una mala pasada a Mora. Tres pinchazos y una estocada para pasaportar al gran “Cantaclaro”. ¡Una lástima!. A pesar de ello, los pañuelos afloran en los tendidos. La petición, a mi juicio, es mayoritaria. No valoro si es justo o no conceder una oreja tras tres pinchazos. Pero el reglamento dice que la primera oreja la concede el público, y esta tarde la ha pedido. Por tanto, mal por el palco, a quien quizás le hayan pesado las dos  orejas dadas en el primero. ¿Mi opinión?. Pues yo s ella hubiera dado, me dan igual los pinchazos, lo que he visto me ha llenado como aficionado. De igual manera,  tampoco me parece acertado que no haya concedido la vuelta al ruedo en el arrastre al sensacional toro de Parladé. Creo que era más que merecida. ¡Bravo, ganadero, enhorabuena!. Pero lo que David Mora nos ha dejado en la memoria vale tanto como las orejas, y así se ha demostrado en la apoteósica vuelta al ruedo que ha dado. Vuelta al ruedo que debe recuperase, que siempre ha tenido gran valor y que, en los últimos tiempos y no sé por que moda o capricho, está cayendo en el olvido. Como dicen por aquellas tierras mexicanas que este domingo ha cerrado su Temporada Grande, ¡que bueno que volviste, David!. Gracias por tu ejemplo de superación. Te esperamos muchas tardes más.

Peor suerte, bastante peor, la que ha tenido el malagueño Saúl Jiménez Fortes con su lote, más pobre en condiciones y juego que el que ha correspondido en suerte a Mora.
El segundo de la tarde, primero del lote de Fortes, es devuelto a corrales por inválido tras ser picado y gracias a que ha perdido las manos en un quite por chicuelinas del malagueño, porque de no haber sido así no se hubiera ido para atrás a pesar que todos, menos el señor Polo, habíamos detectado los defectos del parladé. Por cierto, que a Florito no le ha hecho falta ni sacar a los cabestros, el toro se ha ido él solo a los corrales nada más abrir el mayoral la puerta de toriles. ¡Se ve que su fama recorre las dehesas!. Sale en su lugar el primer sobrero, “Barrabás”, de Juan Pedro Domecq. Toro en tipo a lo que es este encaste, bajo de agujas, serio pero sin aparotosidad de pitones. Sale abanto y justo de fuerzas, lo que desluce los lances de recibo capoteros de Jiménez Fortes. Tampoco se emplea en el caballo, vara trasera a cargo de Francisco de Borja Ruiz. Blandea a la salida del caballo, malos presagios. Se luce el malagueño en un quite por chicuelinas pasándose al toro por la bragueta, aplaudido por el público. Tercio de banderillas con oficio, eficaz pero alejado de la espectacularidad de otros. Brinda al público. La embestida del toro es la esperada a la vista de su escaso fondo. Rebrincado, con la cara arriba, dando cabezazos sin celo en la muleta. Lo lleva Saúl a media altura para no castigarle. Poco a poco lo mete en su muleta y le baja la mano, pero el juanpedro tiene lo que tiene y pierde las manos en el remate de pecho. Por el pitón izquierdo se queda muy corto. Intenta el toreo al natural pero el animal no pasa, se revuelve, busca y tiene peligro. Traga una barbaridad el malagueño, aplausos a la disposición y el valor. El toro está apagado, decide Jiménez Fortes acortar los terrenos y se mete entre los pitones. Hace buena la máxima de que si no embiste el toro lo hace el torero. Desplante final arrojando la  muleta al suelo. Muletazos finales ayudados por alto y un cambio de mano lentísimo, lo mejor de la faena. Mata de media delantera tendida y tres descabellos. Ovación para el torero por su disposición y entrega, pitos para el mal toro en el arrastre.

El cuarto de la tarde, “Linchador”, de 530 kg, presenta un pitón derecho que es un puñal. Toro bien presentado, armónico, en tipo, como toda la corrida. Como su hermano de camada, da poco juego en el capote y en el caballo que monta Antonio Muñoz. Correcto tercio de banderillas a cargo de Fernando José Plaza y José Luis Hernández “Zuri”. El animal es noble, pero carente de emoción. Lo intenta por derecho y por izquierda, de todas las maneras lo prueba Jiménez Fortes, sin conseguir, como suele decirse, transmitir. Pases sueltos sin poder ligar a pesar de estar voluntarioso toda la faena. Finaliza, como en su anterior oponente, acortando las distancias, metiéndose entre los pitones, con una serie de manoletinas arriesgadísimas, tanto que es prendido, afortunadamente sin consecuencias. Lo mejor, en estos casos, irse  a por la espada y pasaportar al toro. Lo hace de entera tendida y caída, fea y defectuosa, pero tremendamente eficaz. De nuevo, pitos para el toro en el arrastre y ovación recogida desde el tercio para el matador.

El último de la tarde y del lote de Saúl Jimenez Fortes, “Lampiño”, es un precioso negro mulato, serio y bien rematado por delante. Recibo capotero con gusto, lances a la verónica con mucha torería que despiertan los olés del público. Lleva al de Parladé al caballo que monta Juan José Esquivel galleando por chicuelinas, con arte y gusto. Puyazo trasero y bajo que tiene que rectificar el varilarguero, con buen criterio. Lucido quite por gaoneras del malagueño, con susto incluido al colarse el toro por el pitón izquierdo. En un bonito gesto de compañero, brinda el toro a David Mora. Así son estos hombres. No se lo piensa dos veces y toma decidido la muleta con la mano izquierda en e centro del ruedo. Naturales largos y limpios en la primera serie. Pero pierde las manos al obligarlo por bajo y a partir de ahí  se vuelve gazapón, incomodando a Fortes que no consigue acoplarse, sin encontrar el sitio ni la distancia. Por el derecho va mejor. Sube el tono de la faena con una buena tanda en redondo, con el de Parladé más encelado en la muleta, metiendo mejor la cara y humillando. Pero las fuerzas que tiene son limitadas y el fondo escaso, lo que desluce un tanto el toreo del malagueño quien, de nuevo, acorta las distancias y vuelve a meterse entre los pitones del animal. Pases con la muleta retrasada, en la cadera, alarde de entrega, pundonor y valor, por encima del animal, sin duda, pero sin la emoción del toreo largo. No se le puede reprochar nada a Jiménez Fortes esta tarde. La entrega ha sido máxima, pero el ganado no le ha dado grandes oportunidades de lucimiento. Manoletinas finales que son aplaudidas como reconocimiento a su querer estar toda la tarde. Mata de dos pinchazos y estocada entera arriba. Es despedido con ovación al abandonar el ruedo tras una digna actuación en la que sus oponentes le han dado poco chance para triunfar.

Nos volvemos a casa después de haber comprobado que estos dos toreros están totalmente repuestos de sus graves cornadas y convencidos de que les veremos torear muchas más tardes. Es la grandeza del toreo y de estos hombres, ejemplo de virtudes que hoy en día son poco reconocidas: sufrimiento, sacrificio, valor, entrega y amor a una profesión. ¡Así es nuestra Fiesta!


Antonio Vallejo

domingo, 7 de febrero de 2016

Sevilla ya es oficial, ¡impresionante!


Lo que se adelantaba hace escasos días ya es oficial. Sevilla confirma sus carteles para el Domingo de Resurrección, Feria de Abril y Feria de San Miguel. Sinceramente, impresionan. Personalmente me parecen perfectamente rematados, están todos, no faltan las figuras y la selección de ganaderías es, al menos sobre el papel, excelente. Creo que no hace falta comentar más. Aquí los traigo para soñar y disfrutar con lo que a partir del 27 de Marzo veremos sobre el albero maestrante, ¡casi ná!:

27 marzo. Domingo de Resurrección. Toros de Garcigrande, para Morante de la Puebla, José María Manzanares y Alejandro Talavante.
 Feria de Abril
3 abril, domingo: Rejones. Toros de Benítez Cubero, para seis rejoneadores.
4 abril, lunes: Toros de Tornay, para Esaú Fernández, Jiménez Fortes y Borja Jiménez.
5 abril, martes: Toros de Torrestrella, para Miguel Ángel Delgado, Pepe Moral y Javier Jiménez.
6 abril, miércoles: Toros de Las Ramblas, para Miguel Abellán, El Cid y Joselito Adame.
7 abril, jueves: Toros de El Pilar, para Sebastián Castella y López Simón, mano a mano.
8 abril, viernes: Victoriano del Río, para Morante de la Puebla, El Juli y Miguel Ángel Perera
9 abril, sábado: Toros de Juan Pedro Domecq, para Enrique Ponce, José María Manzanares y Roca Rey.
10 de abril, domingo: rejones: Toros de Bohórquez, para Sergio Galán, Diego Ventura y Lea Vicens.
11 abril, lunes: Toros de Jandilla, para Morante de la Puebla, Diego Urdiales y López Simón.
12 de abril, martes: Toros de Daniel Ruiz, para El Cid, David Mora y Daniel Luque.
13 de abril, miércoles: Toros de Victorino Martín, para Morenito de Aranda, Manuel Escribano y Paco Ureña.
14 de abril, jueves: Toros de Núñez del Cuvillo, para Castella, Manzanares y José Garrido.
15 de abril, viernes: Toros de Núñez del Cuvillo, para Morante, El Juli y Roca Rey.
16 de abril, sábado: Toros de Fuente Ymbro, para Finito de Córdoba, Juan José Padilla y El Fandi.
17 de abril, domingo: Toros de Miura, para Rafaelillo, Javier Castaño y Manuel Escribano.
Feria de San Miguel
24 de septiembre, sábado: Toros de Hermanos García Jiménez, para Castella, Manzanares y López Simón.

25 de septiembre, domingo: Toros de Alcurrucén, para Morante, Diego Urdiales y Roca Rey.

Antonio Vallejo

Segunda de Valdemorillo: Para hacer afición


El pasado 29 de enero, hace una semana nada más, hablaba sobre la nueva temporada que comenzaba a andar por tierras madrileñas. Abría puerta Ajalvir y le seguía en el tiempo Valdemorillo con su feria de San Blas y la Candelaria, la primera feria con solera del año. Decía que esta de 2016 tenía que ser una temporada especial, en la que había mucho en juego y mucho que demostrar al mundo, una temporada en la cual diéramos ejemplo de lo que es nuestra afición y nuestra Fiesta. Pues bien, la tarde de hoy en Valdemorillo debe servir como ejemplo de lo que debe ser una tarde de toros. Reclamaba la pasada semana la asistencia masiva a nuestras plazas para demostrar que no somos minoría y demostrar lo que vale, lo que supone y lo que importa la Fiesta en España, como arte, como tradición, como patrimonio cultural y como sello de nuestra identidad. Primer objetivo conseguido hoy. Más de tres cuartos de entrada con un público de todas las edades y de todo tipo, sin exclusiones de ninguna clase, un público ávido de toros y de diversión, que eso es nuestra Fiesta, arte y diversión. Ambiente festivo y alegre camino de la coqueta y moderna plaza de La Candelaria, familias enteras que iban a disfrutar de una arte, la tauromaquia, como han hecho durante siglos nuestros antepasados. ¿Eso es lo que quieren prohibir?. En fin, sobran comentarios a la esquizofrenia progre.
Y no me extraña nada que casi se llenaran las 5.000 localidades de esta plaza, porque es realmente cómoda y agradable. Lejos quedan los tiempos de la antigua feria de San Blas en la plaza portátil que hasta febrero de 2003 se instalaba en la localidad madrileña. Fue en 2002 cuando se inició la construcción de la actual plaza, cuya inauguración se produjo el 4 de febrero de 2003. Primero descubierta, con lo que eso supone en el mes de febrero madrileño, con aquellas tardes de frío y viento, con los tendidos poblados de mantas y termos de caldo caliente y café, amén de las ropas de abrigo, para soportar las inclemencias del invierno, pero desde 2007 con una cubierta que permite ver toros en unas condiciones magníficas y desde unos tendidos cuyas localidades son amplias y cómodas. Si a esto sumamos que el ayuntamiento de Valdemorillo, que no es precisamente de derechas (la alcaldesa es de Progresistas de Valdemorillo que gobierna con el apoyo de PSOE, Sí se puede, UPyD e Izquierda Unida), apoya esta feria porque la considera "parte de su tradición y algo que no se puede perder", en palabras de su alcaldesa, y que ha hecho un esfuerzo económico importante para que se pueda celebrar con los carteles anunciados, es lógico que casi se haya llenado la plaza. Así sí se hacen las cosas, lejos del politiqueo y de la demagogia barata que manejan los antitaurinos, burdo eufemismo de lo que realmente son, enemigos de todo lo que les suene a España. 
Dicho todo lo anterior, vamos a lo visto hoy sobre la arena de Valdemorillo. Anunciado un encierro de Monte la Ermita, antigua Carmen Segovia, de procedencia actual Torrestrella, la mítica ganadería de Don Álvaro Domecq Díez. Seis toros, en mi opinión, de muy buena presentación y hechuras, quizás más feo el tercero, demasiado abierto de cuernas y bizco del pitón izquierdo, y precioso, de imponente estampa, el sexto, "Charro", un toro negro de capa y astracanado de cuello, de 520 kg, que aunque se ha lidiado en esta plaza de tercera ha dado ciento y vuelta a muchos lidiados en plazas de segunda y unas cuantas de primera. Toro armónico, perfectamente hecho, en tipo y peso, ni atacao ni escurrido, serio, bien rematado, si aparatosidad, pero con dos pitones terminados en puntas, astifino, ligeramente abrochado, perfecta definición de lo que es el trapío. Uno a uno han ido saltando al ruedo estos seis ejemplares de Monte la Ermita y uno a uno nos han ido dejando con la boca abierta con su comportamiento. Hacía mucho que no veía una corrida de toros tan completa, encastada, con dos toros, tercero y cuarto bravos y con excepcional clase, pero todos ellos manejables, con fijeza, repetición y fuerza. Prueba de ello es que ni uno solo ha blandeado en ninguno de los tercios, ni uno ha perdido las manos y los seis han metido la cara en los engaños y han repetido con nobleza. Y me da igual que haya sido en una plaza de tercera, porque cuando el toro es bueno lo es en cualquier plaza. Y repito, veremos en plazas de primera y segunda muchos animales que no llegan ni a la pezuña de algunos de los que esta tarde hemos visto en La Candelaria.
En el cartel tres matadores que reclaman sitio. El zaragozano Paulita, el segoviano Víctor Barrio y el "alemán" de Galapagar Martín Escudero, nacido por aquellas tierras del centro de Europa pero criado y crecido en Galapagar, con sus tíos Adolfo y Victorino Martín. Los tres matadores han estado mucho más que dignos esta tarde. Es más, de no haber fallado con los aceros, el balance final de trofeos hubiera sido mucho mayor que las dos orejas cortadas al cuarto por Paulita y la cortada al tercero por martín Escudero.
El aragonés ha estado muy en torero toda la tarde. Tranquilo y con oficio, reflejo de sus doce años de alternativa, a pesar de torear poco la pasada temporada. Bien en el manejo del capote, con gusto, toreando a la verónica, dando muestras de su conocimiento de los terrenos, llevando bien sus toros al caballo. Pero ha sido con la muleta donde su toreo ha alcanzado gran dimensión. Templado, con la mano baja, toreando largo, con ligazón, aprovechando las buenas cualidades de su lote, en definitiva, dejando una impresión de madurez y de torero hecho que creo merece tener más oportunidades a lo largo de la temporada. Sensacional la estocada al cuarto, que le ha valido las dos orejas, e incomprensible que con una buena faena y una más que buena estocada al primero no se le haya concedido un apéndice. Es lo de siempre, lo que tiene abrir plaza, con el público frío, o eso dicen. Sinceramente nunca lo he entendido. ¿Por qué motivo el hecho de ser el primer toro de la tarde si se torea y mata bien tiene menos derecho a cortar una oreja?, ¿por qué hay que esperar a ver cómo se desarrolla la tarde?, o eso dicen. Es lo mismo que en el fútbol. Una patada en el segundo minuto del partido que puede lesionar al contrario recibe "advertencia" por parte del árbitro, pero si la misma entrada se hace en el minuto veinte supone tarjeta o expulsión. De verdad, no me extraña nada que a los maestros no les guste abrir plaza, les entiendo perfectamente. 
Víctor Barrio ha tenido el lote menos manejable del encierro, que no es lo mismo que decir malo. Más complicados en sus embestidas, les ha costado más humillar, pero el segoviano ha sabido llevarlos en su muleta bajándoles la mano, con recorrido y ligazón. Antes había toreado de capa con decisión, saliendo a esperar a su primero en el centro del ruedo tras salir de chiqueros, con los pies juntos, con la dificultad que conlleva, tremendo de valor. Buen quite por gaoneras, con ganas y firmeza toda la tarde, demostrado con las ceñidas series de manoletinas finales, con el único pero de alargar un tanto sus faenas de muleta, lo que quizás haya influido en sus fallo a espadas, una lástima porque al menos una oreja creo que hubiera cortado esta tarde. Pero Barrio nos ha dejado la impresión de haber crecido como torero, se le ve más maduro y con las ideas claras. Condiciones tiene, valor también, ganas muchas, a ver si tiene suerte y contratos.
Martín Escudero ha cuajado una gran tarde. La imagen que yo tenía guardada de él era la de un torero con maneras de novillero, todo ganas y voluntad, pero muy acelerado, atropellado, como queriendo demostrar en cada lance, en cada muletazo, que sabe torear, con un punto de ansiedad que no le beneficiaba. Hoy le hemos visto sereno, midiendo los tiempos, con las pausas necesarias entre series, dándole sitio a los toros, sin acortar tanto las distancias. Magníficas sus dos faenas, perfectamente planteadas y desarrolladas, muletazos largos, ligados y templados por ambos pitones, sobre todo por el izquierdo, pitón sobre el que ha trazado naturales de gran hondura en sus dos toros, con gran empaque, poderosos y artistas. Mano izquierda que, si sigue manejando igual durante esta temporada, va a dar mucho que hablar. Eso siempre y cuando alguien le diga que tiene que pasar horas y horas ante el carretón ensayando la suerte suprema, porque esta tarde ha perdido los trofeos por el mal manejo de los aceros. No sé si hubiera cortado 2,3 ó 4 orejas de no haber matado tan mal, pero no se hubiera quedado con la única cortada al magnífico tercero.
Por tanto, tarde muy entretenida la vivida hoy en Valdemorillo, en la que el público ha respondido, el ganadero ha enviado una magnífica corrida y los tres espadas han toreado con gusto y clase. Tardes así necesitamos muchas a lo largo de la temporada. 
Mañana finaliza la feria de San Blas y La Candelaria en Valdemorillo, los días 20 y 21 toma el relevo Vistalegre con la renacida feria de invierno. De momento lo único que podemos hacer es agotar las localidades y llenar la plaza. Diría aquello de si el tiempo no lo impide, algo que da igual porque ambas plazas son cubiertas, y si la autoridad lo permite, que aunque le fastidie con jota no nos puede prohibir ir a la plaza, al menos yo estaré allí, que así va a ser. 

Antonio Vallejo

viernes, 29 de enero de 2016

Temporada 2016: ¡Se alza el telón!


Parecía mentira, quién nos lo iba a decir hace muy poco tiempo, nos sonaba a futro lejano, rumores primero, luego anuncios de lo que se iba fraguando de cara a la nueva temporada taurina, la del 2016. Y así, en un abrir y cerrar de ojos nos hemos plantado a las puertas de la que debe ser una temporada muy especial. Una temporada que debe significar un antes y un después en nuestra afición, un antes y un después en nuestra Fiesta. Las amenazas son constantes, los ataques contínuos, en forma de prohibiciones, en forma de retirada de ayudas, en forma de intentos de relegar a nuestras tradiciones al rincón más profundo del olvido. Es momento de alzar la voz, de dar la cara por lo nuestro (que, por cierto, debiera incluir muchas más cosas, además de los toros, que también se quieren aniquilar en nuestra España y que precisan de nuestra hombría para su defensa), de decir basta a la barbarie comunista disfrazada de animalismo. Y la mejor forma de plantar cara a esta plaga que nos amenaza es acudiendo a nuestras plazas de toros, llenándolas tarde tras tarde, feria tras feria, demostrando que somos muchos más y mucho mejores, además de educados y respetuosos. Nos jugamos mucho, mucho más que la tan traída libertad para disfrutar de un espectáculo privado que pagamos con nuestro dinero (al menos a mi no me regalan las entradas ni mis abonos de Las Ventas). Nos jugamos gran parte de nuestras raíces, de nuestra esencia cultural, de nuestro patrimonio, y, realmente, nos jugamos la defensa de España, puesto que toda esta inmensa ola de ataques a la tauromaquia nos es más que un ataque encubierto a España, y el único fin es la destrucción de la nación española.
Como decía, el telón se abre ya. Un par de meses atrás hablábamos de la temporada americana, del éxodo de nuestros matadores a tierras colombianas, peruanas, ecuatorianas, venezolanas y mexicanas, de sus triunfos por aquellas latitudes, mientras se iban desgranando anuncios sobre esta temporada 2016. Y aquellos esbozos son ya realidades. Tanto como que mañana mismo, 30 de enero, saltará en Ajalvir el primer toro de la temporada. Bien es cierto que este pasado fin de semana se lidió en Talavera de la Reina un tentadero benéfico a cargo de los maestros Paco Ojeda, el portugués Víctor Mendes, Juan Mora, Joselito, que resultó un éxito de público y arte, pero ya se ha convertido en un clásico que sea la localidad madrileña la que dé el pistoletazo de salida a la temporada española, que durante unos meses aún convivirá con la del otro lado del Atlántico. Si no véase lo que hay preparado en La México para este domingo con el anunciado y esperadísimo mano a mano entre José Tomás y Joselito Adame. ¡Afortunados quienes puedan verlo en vivo! Como el caso de dos grandes amigos que seguro me narrarán, como si en los tendidos infinitos de La México estuviera sentado, todo cuanto allí ocurra, ya que desgraciadamente las cámaras de Canal Plus Toros no retransmitirán la corrida, ya saben, exigencias del de Galapagar.
Volviendo a lo nuestro, mañana Víctor Puerto matará el primer toro de la temporada española, un toro de Soto de la Fuente junto a Víctor Janeiro y Octavio Chacón, que completan la terna en Ajalvir. Para el domingo 31 se reservan los toros de López Gibaja para Oliva Soto, el mexicano Diego Silveti y David Galván.
Será el primer fin de semana de Febrero, los días 5,6 y 7 de este mes, y será la plaza madrileña de Valdemorillo la que nos presente la primera de las ferias con tradición en este inicio de temporada. Plaza de tercera pero con una consolidada reputación con esta su feria de San Blas y la Candelaria. Una corrida de rejones, en la que la presencia de Manuel Manzanares es el mayor reclamo, y dos corridas de toros en las que  se anuncian los diestros “Paulita”, Víctor Barrio, Martín Escudero, Lama de Góngora, Borja Jiménez y Francisco José Espada componen la feria deValdemorillo.
No hará falta salir de la región de Madrid para seguir de cerca esta recién nacida temporada. Es más, la capital verá su primera feria de la temporada, que se anuncia los días 20 y 21 de Febrero: La feria de invierno en Vistalegre. Magnífica idea de la empresa Tauroemoción la de restaurar esta feria que tanto atrae al aficionado a la plaza de Carabanchel. Una novillada de Daniel Ruiz (procedencia Jandilla, Juan Pedro Domecq) para los novilleros Álvaro Lorenzo, Ginés Marín y Varea, y una corrida de toros de Parladé (procedencia Juan Pedro Domecq) para un mano a mano de enorme interés, de gran carga simbólica y, a buen seguro, cargado de emotividad y emociones intensas, entre David Mora y Jiménez Fortes. La esperada vuelta a los ruedos de dos matadores heridos de gravedad, durante el pasado San Isidro el malagueño y hace dos el madrileño, aquella dramática tarde del 20 de mayo que nos dejó encogido el corazón tras su terrible cornada. Solo ese es motivo más que suficiente para llenar Vistalegre y colgar el cartel de “no hay billetes”.
Como vemos, Madrid marca la pauta en estos primeros compases de la temporada. Pero llega Marzo y eso es sinónimo de Levante. Y así será. La plaza de Castellón prepara su feria de La Magdalena entre los días 28 de febrero y 6 de marzo, con un elenco de ganaderías y toreros de primer nivel. Reses de Nuñez del Cuvillo, Juan Pedro Domecq, Zalduendo, Fuente Ymbro, El Parralejo, entre otras, saltarán a la arena castellonense para ser lidiadas por nombres como Enrique Ponce, Juan José Padilla, Alejandro Talavante, Sebastián Castella, Jose Mari Manzanares, El Fandi, Cayetano Rivera y otro de los manos a manos que se esperan con enorme interés, el de López Simón, la gran revelación de la pasada temporada, y Roca Rey, el peruano que tanto deslumbró  en las plazas españolas. Más que interesante, sin duda.
Y, claro está, hablar de toros y en Marzo es hablar de Valencia, es hablar de la feria de Fallas, que la pasada semana se anunció oficialmente. Feria rematadísima en mi opinión, con carteles atractivos, bien confeccionados, en los que no falta nadie, para disfrutar entre el 11 y el 20 de Marzo. En el coso de la calle Játiva estarán Ponce, Manzanares, Castella, Juli, Talavante, López Simón, Roca Rey, Padilla, Fortes, Escribano, David Mora, Fandi, Cayetano, Fandiño, Adame, Juan del Alamo, frente a reses de Fuente Ymbro, Adolfo Martín, El Parralejo, Zalduendo, Victoriano del Río, Garcigrande, Nuñez del Cuvillo, Juan Pedro Domecq. Luego saldrá el toro y dictará sentencia, pero creo que nadie puede dudar que, sobre el papel, el atractivo de Fallas no puede ser mayor, y hay que reconocer el esfuerzo  hecho por la empresa Simón Casas por confeccionar una feria histórica.
Por poner un pero a Valencia, me faltan Perera y, esto ya es debilidad personal, Morante de la Puebla. ¡Pero para eso tenemos a la vista el Domingo de Resurrección de La Maestranza sevillana!. Olor de azahar en el horizonte, la primavera asomando con su luz, para una fecha emblemática, única diría yo, en el calendario taurino. Morante de la Puebla, Jose María Manzanares y Alejandro Talavante con toros de Garcigrande la tarde del 27 de marzo, en Sevilla, ¡un sueño!. ¿Quién sabe si estaré allí?, ¿por qué no?.
Hasta aquí lo que ya está confirmado. En breve tendremos los carteles definitivos de la Feria de Abril de Sevilla. La empresa Pagés continua trabajando para presentar una feria sevillana de lujo. Ya se anunció el capítulo ganadero, Garcigrande, Alcurrucén, Nuñez del Cuvillo, Victoriano del Río, Puerto de San Lorenzo, Jandilla, Victorino Martín, Miura…. Y se han confirmado las actuaciones del de La Puebla del Río, Manzanares, El Juli, Talavante y Miguel Angel Perera. Seguro que tampoco faltarán a la fiesta Joselito Adame, Juan del áÁamo, López Simón, Escribano, Luque, Fandiño, Padilla, Cayetano, Urdiales, y tantos nombres que me dejo y que posiblemente hagan el paseíllo en la plaza maestrante.
Pero eso será otro capítulo, uno más de los que deben componer una temporada que espero y deseo sea única, triunfal y que calle muchas bocas y aniquile tantas y tantas barbaridades que se están diciendo y haciendo en contra de nuestra cultura, de nuestras tradiciones, de nuestra Fiesta y, en definitiva, de España. En nuestra mano está llenar las plazas de toros, seguir demostrando nuestra fuerza y nuestra razón. Los mimbres están puestos, rematémoslo.

Antonio Vallejo


martes, 19 de enero de 2016

Morante de la Puebla: Obra maestra en la México


El 17 de enero de 2016 quedará en la memoria de los aficionados como una de esas fechas históricas de la tauromaquia. Una sinfonía de belleza, una oda a la elegancia hecha toreo, un desafío a las leyes del espacio y del tiempo con la inmensidad de una capote que acunó a un toro y una muleta que detuvo el reloj en cada lance, eterno, infinito, que parecía que  nunca iba a acabar y que nunca queríamos que acabara, tal era la magnitud plástica que derramaba el sevillano. Jamás podremos olvidar sus verónicas, únicas, una media que nos llevó una vez más al paraíso y las chicuelinas al paso, lento, lentas, lentísimas, inacabables, con las manos bajas, el capote ceñido y el tiempo parado. Pero no sólo de capote vive Morante. Su faena de muleta a este toro de Teófilo Gómez, "Debutante" de nombre, resume el sueño más dulce que cualquiera pudiera imaginar en una plaza de toros. Despaciosidad, templanza, hondura, elegancia, gusto, ingredientes de la sinfonía morantista. Trincherazos, pase de las flores, faroles, de pecho, cambios de mano, derechazos y naturales inolvidables, con el reloj parado en la  muleta sevillana del maestro, ceñidos los riñones, enroscando la cadera, con el toro pasando por la bragueta del de la Puebla a cámara lenta, más que la superlenta de Canal Plus, a quien no podremos dejar de agradecer el regalo que nos ha hecho al retransmitir la Temporada Grande de la México. Toreo para paladear, para degustar lentamente, como los grandes vinos, cuyo sabor perdura en las mucosas y no se extingue, culminado con una estocada fulminante, broche de oro y diamantes acorde a la magnitud de la obra de arte diseñada por Morante. Dos orejas de gigantesco valor y una vuelta al ruedo lenta, lentísima, parsimoniosa, como el toreo del maestro, merecido premio a "Debutante", que allá en el cielo taurino contará a todos los de su especie que una vez, allá, en México, tuvo el honor de ser toreado por un maestro sevillano que con su arte, un capote y una muleta le hizo creer en la eternidad.

Antonio Vallejo

P.D: Y si alguien duda de lo que digo es porque no ha visto aún lo que ya es leyenda. Así que aquí traigo el enlace, ¡va por ustedes!

https://www.youtube.com/watch?v=VKLpGGG4Hqs

viernes, 8 de enero de 2016

A las puertas de una nueva temporada


Recién entrados en este nuevo año, aún sin acabar de digerir las uvas, con las secuelas de los excesos navideños en nuestros cuerpos en forma de kilos de más y la resaca de tanto champán, arrancará en muy pocos días la temporada taurina 2016 en nuestra amada España. Solapándose con la temporada americana, que enfila ya su recta final y que aún acoge por aquellas tierras de México, Colombia y Venezuela a nuestros toreros (por allí siguen haciendo las delicias de los aficionados los Ponce, Talavante,  Morante, Castella, El Cid,  El Juli, Escribano, Urdiales y la pléyade de mexicanos y colombianos, Adame, Silveti, Saldívar, Ritter, Roca Rey, El Payo…) se abrirán las puertas de chiqueros en Ajalvir, ya tradicional coso punta de lanza de nuestra temporada, y saltarán a la arena los primeros toros a lidiar en este 2016 en el último fin de semana de enero, días 30 y 31 de enero, si bien aún no están concretados los carteles ni en cuanto a ganaderías ni en cuanto a matadores. Pero será un hecho, una temporada más, que aunque son muchos los intentos por tratar de impedir, frenar, torpedear y querer matar nuestra Fiesta y nuestra afición, los sectarios podemitas y sus aliados independentistas jamás podrán lograr su objetivo y los toros volverán a nuestras ferias y plazas. 
Una temporada que está a punto de nacer y que se presenta en el horizonte con perspectivas más que optimistas. No hace muchas fechas apuntaba algunos avances de lo que puede ser este 2016 taurino y que, poco a poco, se van concretando y haciéndose realidad. Para empezar, en un par de meses, se nos viene encima dos apasionantes mano a mano en la valenciana Feria de Fallas. Nada menos que Talavante con Roca Rey frente toros de Victoriano del Río y Juli con López Simón, la gran revelación de la pasada temporada y del que mucho esperamos en la que puede ser la de su encumbramiento en el Olimpo taurino, frente a los de Garcigrande. Pero el atractivo de estas Fallas no acaba ahí. Ponce, Morante, Manzanares, Perera, Curro Díaz, Urdiales harán el paseíllo y se unirán a la fiesta, con ganaderías de prestigio como Nuñez del Cuvillo, Fuente Ymbro y Adolfo Martín. Sin duda un espectáculo que estamos deseando llegue ya, sobre todo por una guinda que va a coronar el pastel fallero y que a muchos aficionados nos va a llenar de alegría. Me refiero a la reaparición de David Mora tras su gravísima cogida del 20 de mayo de 2014 en Las Ventas. Será junto a Enrique Ponce y Sebastián Castella, en un día muy señalado, todo un 19 de marzo, con toros de Nuñez del Cuvillo. Estaremos, sin duda, ante una tarde cargada de emociones que, repito, muchos estábamos esperando.
Tras Fallas, y casi sin enterarnos, estaremos encarando una nueva Feria de Abril sevillana, del 3 al 17 de abril, que este año se renueva y que traerá a sus carteles a las principales figuras del toreo y a lo mejor del  mundo ganadero. Ponce, Morante, Manzanares, Luque, Fortes, López Simón, Urdales….. y toros de Domecq,Victorino Martín, Jandilla, Torrestrella, Garcigrande, Nuñez del Cuvillo, Victoriano del Río, Fuente Ymbro. De lujo, ¿no?. No hay duda, tampoco,que la primavera sevillana será hermosa en esta temporada 2016.
Y tampoco exagero si digo que en un abrir y cerrar de ojos nos vamos a encontrar frente a las taquillas de Las Ventas cargados de ilusión y esperanzas para renovar nuestro abono del que promete ser un apasionante San Isidro 2016. Aún no hay nombres ni fechas concretas de matadores, pero nadie duda, al menos yo no lo hago, que no faltarán las figuras (eso sí, veremos cuantas tardes se anuncian) ni los triunfadores del pasado ciclo isidril, ni los toreros que en las ferias previas, especialmente Valencia, Castellón con su importante Feria de la Magdalena y Sevilla, despunten y triunfen allá donde toreen, amén de los toreros americanos, los Silveti, Roca Rey, Saldívar, Joselito Adame, etc, etc, que en el madrileño mes de mayo habrán despedido ya su temporada del otro lado del Atlántico. Solo un deseo para San Isidro y, puestos a pedir, para el día 20 de mayo. Sería un sueño volver a ver a David Mora haciendo le paseíllo sobre la arena venteña al cumplirse el segundo aniversario de su dramática cogida. Valencia va a ser testigo de su toreo, ¿por qué no Madrid?. Detallazo de sensibilidad por parte de Taurodelta que íbamos a agradecer los aficionados madrileños. Lo que sí se han concretado ya son las ganaderías que van a lidiar en el próximo San Isidro. Y, si atendemos al elenco ganadero (Alcurrucén,Fuente Ymbro, Adolfo Martín, Victorino Martín, Miura, Cuadri, Juan Pedro Domecq, Parladé, Victoriano del Río, Núñez del Cuvillo, Saltillo, Puerto de San Lorenzo, El Pilar, Jandilla, Montealto, Baltasar Ibán, Pedraza de Yeltes, Montecillo, Ventorrillo, Valdefresno, Las Ramblas, El Capea y Flor de Jara) no hay duda que invita al optimismo. Por supuesto, en un ciclo de la envergadura de San Isidro, con un mes de toros por delante, la elección ganadera es complicada, se busca variedad en los encastes, quizás menos de lo que nos gustaría, y puede salir de todo. Eso ya lo sabemos. Pero los nombres elegidos para este 2016, al menos en comparación con otras temporadas, invitan a pensar en positivo.
Luego saldrá el toro, y embestirá o no, tendrá clase y casta o no, será manso o bravo, Dios dirá. Pero lo que es seguro, como decía en el inicio de esta entrada, es que, como rezaba aquel anuncio de cerveza que nada nada ni nadie nos quite nuestra razón y manera de ser, nada ni nadie va a impedir que en este año taurino 2016 que está punto de empezar a andar, disfrutemos con  nuestra Fiesta, le pese a quien le pese.
¡Viva la Fiesta de los toros!

Antonio Vallejo

sábado, 12 de diciembre de 2015

JOSÉ TOMÁS: 20 AÑOS DE ALTERNATIVA, 20 AÑOS DEL MITO


José Tomás es algo más que un torero, quizás más que un mito, si me apuran. José Tomás creo que encaja mejor en el apartado de leyenda, apoyado sobre ese ambiente de mística y de misterio que le rodea. Por un lado está el José Tomás torero, una figura que ocupa un lugar destacadísimo en la historia del toreo, sin duda alguna. Quienes le hemos visto torear hemos vivido experiencias irrepetibles, lances que posiblemente nunca volvamos a ver, le hemos visto colocarse no ya en el sitio, sino en lo aparentemente imposible, menos para él, rozando la muerte tantas y tantas tardes que resultaba cogido, algunas de tremenda gravedad. Y por otro lado está el José Tomás personaje, un tipo peculiar, reservado, enigmático, siempre rodeado de ese halo de misterio del que hablaba, algo que quizás haya contribuido sobremanera a construir su leyenda, con su particular forma de ser, sus idas y venidas, sus desapariciones y regresos, su constante negativa a los medios de comunicación, especialmente la televisión y que tantos quebraderos de cabeza ha dado a los empresario taurinos. Personaje, no podía ser de otra forma, controvertido, como todos los genios, admirado creo que por todos los taurinos y, por qué no decirlo, discutido en los últimos tiempos por su manera de afrontar la profesión. Muchos no compartimos, aunque yo la respeto, su decisión de apartarse de las plazas de primera en los últimos años, de anunciarse a cuentagotas en plazas de menor categoría, con reses de trapío algunas veces más que discutible. A mi, al menos, me hubiera gustado volver a verle en Madrid, en Sevilla, en Bilbao…
Como decía, José Tomás es especial. Para empezar, su alternativa. Fue hace ya 20 años, un 10 de diciembre de 1995 (la fecha ya por sí sola llama la atención) en la México, la plaza de México D.F. No me negarán que se alejo de lo que es al uso en España, donde los toreros españoles suelen tomar la alternativa a lo largo de nuestra temporada y, a poder ser, en las grandes ferias. Pero no, el maestro de Galapagar ya apuntaba sus características diferenciales. Quizás por ese hecho, su alternativa en tierras mexicanas, se explique su personal idilio con aquella tierra y aquella afición, donde su figura desborda la barrera de mito. Y probablemente no ha sido La México la plaza azteca donde ha cosechado sus mayores éxitos, pese a haber cortado seis orejas en sus diversas tardes, pero sin llegar a salir a hombros. Posiblemente Aguascalientes haya sido el escenario donde con más intensidad ha desarrollado su tauromaquia, en lo bueno y en lo malo, en el éxito, volviendo loca a su afición cortando orejas, saliendo a hombros en repetidas ocasiones, y también en el dolor y la tragedia, sobre todo la última, un 25 de abril de 2010 ante un toro de la ganadería De Santiago que le empitonó en el muslo izquierdo y que le tuvo al borde de la muerte. Alternativa, triunfos y dolor son, por tanto, los lazos de unión tan grandes del madrileño con México. 
Sería injusto olvidarnos de otro de los lugares donde José Tomás es un auténtico ídolo, Francia. Dax, Arlés, Bayona, Beziers, Mont-de-Marsan, todas han visto torear a José Tomás y le han visto triunfar. Pero si hay una por encima de todas, esa es, en mi opinión, la de Nimes. A quien se le va a olvidar la tarde del domingo 16 de septiembre de 2012 en el anfiteatro nimeño, con legiones de aficionados españoles desplazados hasta allí junto a la querida afición francesa. José Tomás frente a seis ejemplares de distintas ganaderías (Victoriano del Río, Jandilla, El Pilar, Parladé y Garcigrande), todo un recital del toreo, tanto de capa como de muleta, rematado con espadazos de antología. El resultado fueron las ya míticas once orejas y un rabo simbólico que cortó a aquella tarde abriendo la Puerta de los Cónsules y que ocupan un lugar con letras de oro en la historia de nuestra Fiesta, algo que no creo que volvamos a ver jamás.
Pero no solo México y Francia han visto tardes apoteósicas en el capote y la muleta de José Tomás. En nuestro suelo patrio son muchas las plazas que han enloquecido con su arte y su valor, a veces temerario. Repasar todas seria interminable, así que voy  a ceñirme a las plazas de primera. Valencia, Pamplona y Barcelona le han visto cruzar a hombros sus Puertas Grandes. Para el recuerdo quedará la tarde de Barcelona previa al cierre por motivos políticos de La Monumental barcelonesa, a hombros de la afición desde la Puerta Grande hasta su hotel por las calles de Barcelona. Todo un símbolo. Menos suerte quizás haya tenido en Zaragoza, donde ha cortado 2 orejas en su carrera, y en Bilbao, plaza en la que aún no ha logrado sumar ningún apéndice. Pero si hay dos plazas españolas que han visto el toreo en la cumbre de José Tomás han sido Sevilla y Madrid. La Real Maestranza asistió en la Feria de Abril de 2001 a faenas antológicas que le abrieron de par en par la Puerta del Príncipe. Fueron las tardes del 15 de abril frente a toros de Torrealta y el 28 de ese mismo mes frente a astados de Nuñez del Cuvillo. Dos salidas a hombros del coso maestrante que elevaron a los puestos más altos del escalafón al madrileño. Toreo de lujo, arte y valor de la mano, con la entendida afición sevillana rendida al madrileño.
Pero el resumen de tanto y tanto triunfo quedaría huérfano si no se hace un aparte especial para el binomio José Tomás-Madrid o Madrid-José Tomás, como prefieran. Hasta en seis ocasiones ha salido en hombros camino de la calle Alcalá el maestro de Galapagar. Hubo una séptima Puerta Grande en Las Ventas en la que no pudo salir a hombros pese a cortar cinco orejas a toros de Puerto de San Lorenzo y El Torero, ya que resultó cogido, una vez más, teniendo que ser intervenido en la enfermería de la misma plaza. Su carrera torera se inició nada más nada menos que cortando una oreja a un ejemplar de Jandilla el día de su confirmación, un 14 de mayo de 1996, con Ortega Cano como padrino y Jesulín de Ubrique como testigo. A partir de ahí una carrera meteórica jalonada de triunfos, aunque salpicados con algún que otro lunar com aquella tarde de junio de 2001 en la que se dejó un toro vivo de Adolfo Martín. Pero lo que realmente nos ha dejado impactados a los aficionados venteños han sido, repito, sus numerosas tardes de triunfo, muchas de ellas haciéndonos pasar auténtica angustia y más de un sobresalto por su colocación y ver cómo se pasaba los toros, en terrenos auténticamente inverosímiles. Sin duda hay un trienio mágico, el comprendido entre 1997 y 1999 que marcaron el devenir de José Tomás en Madrid. Las tres Puertas Grandes consecutivas en otros tantos sanisidros crearon grandísima expectación ante el anuncio de José Tomás en Las Ventas. En el 97 frente a toros de Alcurrucén, en el 98 con los de El Torreón y en el 99 los de Puerto de San Lorenzo, su figura creció y llegó a lo más alto. Hubo que esperar al año 2001 para ver al de Galapagar abrir de nuevo la Puerta Grande ante reses, una vez más, de Puerto de San Lorenzo, hazaña repetida al año siguiente, durante el San Isidro de 2002 ante astados de Martelilla. Cuatro años de sequía nos conducen a un mes y un año mágicos tanto para la plaza madrileña como para José Tomás. Fueron dos tardes de ensueño del mes de junio de 2008. En el cartel posiblemente dos de las ganaderías consideradas talismán para el maestro: Victoriano del Río y Puerto de San Lorenzo. Cartel de "no hay billetes" desde que se anunciaron. La reventa alcanzó aquellos días niveles estratosféricos, fuera incluso de toda lógica. Dos Puertas Grandes apoteósicas, antológicas, de toreo magistral, donde también estuvo presente el otro denominador común de su carrera, el dolor, ya que fue herido por su último toro privándole del privilegio de abandonar la plaza de Las Ventas a hombros por su Puerta Grande. 
Esa fue su última parición en la arena venteña. Como decía al principio, la trayectoria torera de José Tomás a partir de entonces ha variado su rumbo. No entro a juzgar si acierta o no, no soy quien para criticar a un figurón del toreo. Desconozco, aunque lo intuyo, cuales serán los motivos reales que le hicieron tomar la decisión de medir muy mucho cuánto y dónde torea, así como las ganaderías elegidas. No sé si los motivos económicos son lo principal, el peso de los derechos televisivos, su caché, si se refugia en festejos "menores", incluso se le acahaca "miedo". Sí que hay algo de lo que no tengo dudas. La terrible cornada de Aguascalientes en 2012 le marcó mucho, y no me extraña nada, es algo lógico y humano. Puede haber pesado en su ánimo, por supuesto, pero me reitero en lo mismo: Es su decisión y es respetable, aunque discutible. El apartado ganadero es, quizás, uno de los flancos por el que más se le ha atacado en los últimos años. Como todas las figuras tiene sus predilecciones a la hora de elegir el ganado. Puerto de San Lorenzo, Victoriano del Río y Nuñez del Cuvillo han sido testigos de sus rotundos triunfos, les ha llamado ganaderías talismán, y es lógico que elija reses de esos hierros en las corridas que se anuncia, ¡quién no lo haría!, y menos siendo la máxima figura. Mucho se le ha criticado por este motivo, pero me parece injusto. Otro asunto es el trapío de los toros elegidos, y ahí sí que soy algo crítico con la presencia de muchos de los animales estoqueados por José Tomás en las últimas temporadas. Aunque sean lidiados en plazas de segunda y alguna de tercera, es una figura de primera categoría y creo que debiera cuidar mejor la presentación de los toros elegidos. Pienso, sinceramente, que le beneficiaría a ojos del aficionado, de ese aficionado que tanto le añora en Madrid y al que le gustaría volver a ver torear en la primera plaza del mundo.
José Tomás, figura y enigma, tras 20 años de alternativa, sigue sin dejar indiferente al aficionado. 

Antonio Vallejo