miércoles, 16 de marzo de 2016

San Isidro ya es oficial



Un año más, pese a quien pese, nos encontramos a las puertas de un nuevo San Isidro, el de 2016, que debe ser distinto, que debe seguir la senda marcada por otras plazas desde principio de esta temporada, símbolo de la Reconquista taurina de España frente a la ola de ataques y a la invasión de odio a todo cuanto suene a España por parte de la progresía marxista podemita disfrazada de falso animalismo. Lo importante es que esta mañana, en la sala Bienvenida de la Monumental de Las Ventas, han sido presentados oficialmente los carteles del San Isidro 2016, por mucho que les moleste. Es cierto que desde ya varios días conocíamos la composición de la feria, pero faltaba la presentación en sociedad, ante una afición ansiosa por que se abran las puertas de chiqueros y salte a la arena venteña el primer toro, que será un Atanasio-Lisardo de la ganadería de Valdefresno, y cuya lidia y muerte, como decían los clásicos, corresponderá al madrileño Miguel Abellán, ¡casi ná!, ¡bien para empezar!. Ya sueño con esa tarde del viernes 6 de Mayo, con las manecillas del reloj marcando las siete, los clarines y timbales sonando para abrir el primer paseíllo y, eso espero, los tendidos de Las Ventas a reventar. Esta debe ser la temporada en la que vuelva a revivirse lo que hace no muchos años era la norma, el lleno diario con el cartel de no hay billetes colgado en las taquillas la mayoría de las tardes. Ese día y a esa hora los aficionados madrileños y aquellos cuantos vengan de cualquier otro lugar tenemos la responsabilidad de poner nuestro granito de arena en defensa de nuestra Fiesta. Y, desde luego, mimbres hay para componer un muy buen cesto.

Basta echar un vistazo a los carteles para darse cuenta que nos encontramos ante un San Isidro en el que Taurodelta ha hecho un gran esfuerzo por confeccionar un ciclo más que atractivo, cuidadoso en la selección ganadera y de matadores, bien combinados, sin que nos encontremos ante esas tardes que clásicamente ocupaban los domingos y que eran consideradas poco menos que de relleno. 

Empezando por lo fundamental, el toro, el personaje principal de esta maravillosa obra de arte que es la tauromaquia, merece la pena destacar la variedad de encastes presentes en el ciclo. Es cierto que domina claramente el encaste Domecq, en sus líneas Domecq-Díez y Domecq-Solís, que ocupan 15 de las 31 tardes programadas. Pero también es cierto que se anuncian dos tardes de los Albaserrada de Victorino y Adolfo Martín, tres tardes del encaste Nuñez con Alcurrucén, Robert Margé y Nuñez del Cubillo (mezcla de sangre Osborne , Domecq y Nuñez), dos tardes para los Atanasios-Lisardos de Puerto de San Lorenzo y Valdefresno y una tarde para Saltillo, Miura, Baltasar Ibán, Cuadri e Hidalgo Barquero (Benítez Cubero), encastes propios, de los llamados minoritarios, casi todos programados en la semana final, la llamada torista, la de las ganaderías consideradas duras. Y por supuesto, las tres tardes de rejones reservadas a los Murube de El Capea, Fermín Bohórquez y María Guiomar Cortés de Moura. El plantel ganadero, a priori y sobre el papel, es más que interesante e invita a soñar. Luego, como toda la vida, saldrá el toro y Dios dirá.

Y si cuidada ha sido la selección ganadera, lo mismo se puede decir de los actuantes en los distintos escalafones de matadores, rejoneadores y novilleros.  Comenzando por estos últimos, se presentarán en Madrid los que ocupan los primeros puestos del escalafón. Veremos, en las tres tardes de lunes programadas, hacer el paseíllo a Luis David Adame (el mexicano, hermano pequeño de Joselito Adame), Alejandro Marcos, Álvaro Lorenzo, Filiberto, Ginés Marín, Joaquín Galdós, Juan de Castilla y Varea. Si los novillos de El Parralejo, Montecillo y Puerto de San Lorenzo/la Ventana del Puerto embisten, seguro que nos vamos a divertir. Tardes para aficionados, de las que tanto nos gustan en Madrid.

Los rejoneadores también van a tener un papel destacado en esta isidrada. Sin duda, el mayor atractivo lo conforman la presencia de Diego Ventura la tarde del 21 de Mayo y Pablo Hermoso de Mendoza la del 4 de Junio. Supongo que lleno seguro, de un público alegre y festivo que disfrutará con la doma, la monta y el toreo de estos dos caballeros, dos auténticos maestros. Pero no estarán solos, ni mucho menos. Leonardo Hernández, Andy Cartagena, Sergio Galán, Joao Moura, Manuel Manzanares, Rui Fernandes y la confirmación de la rejoneadora francesa Lea Vicens completan los paseíllos que veremos las tardes de sábado y que seguro resultarán un éxito de público y de trofeos, en ese ambiente festivo y familiar, tan sano y necesario para nuestra Fiesta, en el que tantos nuevos aficionados nacen y se hacen viendo torear a caballo. Para muchos niños puede ser el primer paso, la puerta de entrada a esta maravillosa afición, el germen de lo que debe ser la futura afición que mantendrá eternamente encendida la llama del toreo.

Para el final dejo el capítulo de matadores. Salvo Morante de la Puebla, mi Morante, el duende, el pellizco (¡cuánto lo voy a añorar), harán el paseíllo por la arena venteña todas las figuras. Enrique Ponce, José María Manzanares, El Juli, Alejandro Talavante, Miguel Angel Perera, Alberto López Simón, El Cid, Miguel Abellán, Daniel Luque, Manuel Escribano, Iván Fandiño, Jiménez Fortes, Uceda Leal, Juan del Álamo, Diego Silveti, Fandi, Encabo y un largo etcétera, junto a las esperadas confirmaciones de alternativa de Roca Rey, José Garrido, Juan Leal, Posada de Maravillas y Román. ¿Alguien da más?. Pues sí, la empresa nos lo va a dar porque, en mi opinión, hay dos nombres que merecen un capítulo aparte. El primero de esos nombres es David Mora. Esperado y emotivo será el regreso del madrileño a la plaza en la que hace dos años casi pierde la vida, más aún tras la excelente lección de clase, gusto y torería con la que nos hipnotizó el pasado 21 de febrero en Vistalegre. Dos tardes, las del 24 y el 27 de Mayo hará el paseíllo el diestro madrileño para matar los encierros de Alcurrucén y El Pilar, junto a López Simón, Fandi, Diego Urdiales y Roca Rey. De lujo, sin duda. Y el otro nombre propio es el de Sebastián Castella, eje principal de esta feria de San Isidro 2016. Cuatro tardes, cuatro, veremos al maestro francés. Las del 13, 20 y 30 de Mayo y la del 1 de junio, la corrida extraordinaria de Beneficencia, en la compartirá cartel con José María Manzanares y Alberto López Simón con toros de Victoriano del Río. ¡Más que tortas va a haber para conseguir una localidad para esa tarde!, auténtica tarde de claveles. Sin olvidar que en sus otras tres tardes matará las corridas de Nuñez del Cuvillo, Alcurrucén y Adolfo Martín, lo que es lo mismo, una tarde de Domecq, otra de Nuñez y otra de Albaserrada, para que nadie le ponga ni un pero.

Tras todo esto, ¿alguien se lo quiere perder?. Insisto en que me parece que estamos ante un San Isidro especial, en el que se ha hecho un gran esfuerzo por todas las partes para confeccionar un ciclo apoteósico, incluso histórico, en una temporada que debe ser igual de histórica y especial. Ahora sólo queda que los aficionados no fallemos. Es nuestro momento, llenado la plaza durante los 31 días, para demostrar al mundo que esta Fiesta es la nuestra, que la queremos y que está más viva que nunca, a pesar de los continuos insultos, los repetidos ataques y los frustrados intentos por asesinar una tradición cultural y popular ancestral.
¡Que empiece ya este San Isidro!

Antonio Vallejo

lunes, 14 de marzo de 2016

Valencia prende la mecha


Desde luego que el juego de palabras viene que ni pintado para reflejar lo que ayer aconteció en Valencia, en un día que estaba marcado en grana y oro en el calendario taurino, la fecha de este ya histórico y simbólico domingo 13 de marzo de 2016, que marcará un antes y un después para nuestra Fiesta. Valencia prende la mecha cada año durante sus fiestas de Fallas, con las famosas mascletás y sus noches de hogueras, en esas maravillosas obras de arte en madera y cartón que arden el día 19 de marzo. Tradición y cultura en una tierra que ama precisamente eso, las tradiciones y la cultura, fiestas inimaginables sin sus bandas de música, ¡qué sería valencia sin música!, y fiestas asímismo imposibles sin los toros, ¡qué serían las Fallas sin toros!. Es por esto por lo que la fecha de ayer 13 de Marzo cobra especial relevancia. En tierra de tradiciones, un pueblo, el español, se rebela ante el ataque a sus señas de identidad, ante el odio, el insulto sectario y la amenaza constante. Valencia ha encendido la mecha, Valencia debe ser la llama viva que el toreo debe seguir. Ayer tomaron sus calles decenas de miles de españoles, venidos de todas partes de nuestra geografía. Me da igual diez mil que cuarenta mil, las imágenes son suficientemente  reveladoras de la magnitud de la manifestación en defensa de la libertad por disfrutar de una espectáculo artístico ancestral, profundamente arraigado en nuestra cultura y nuestro pueblo. No se pedía más que eso, respeto. Respeto a los toreros que cada día se juegan la vida ante un toro, animal al que aman por encima de todo. Respeto a los ganaderos que invierten mucho tiempo, dinero y esfuerzo en preservar una raza única, el toro de lidia, que sin las corridas de toros estaría extinguida. Respeto a los empresarios que también invierten y se juegan mucho para mantener vivo un espectáculo cultural y popular ancestral. Respeto para cualquier ciudadano español, o de donde sea, que religiosamente paga de su bolsillo una entrada con su IVA correspondiente para asistir a algo que siente y que le gusta. Respeto a las miles de familias que viven de esta Fiesta y que tanto beneficio económico aportan cada año a las arcas del Estado con todos los impuestos que escrupulosamente pagan, no como otros que tanto critican nuestra Fiesta, ahogados en océanos de corrupción. Sólo se pide y se exige respeto, el mismo que los taurinos tenemos con los demás. Siempre lo he dicho y lo mantengo. Somos más, la mayoría es abrumadora. Los números son reveladores, solo hace falta sumar los asistentes a lo largo de la temporada a las plazas de toros y los miembros adscritos a las distintas asociaciones antitaurinas para darse cuenta de la realidad. Y también, como siempre he dicho, somos mejores. Sólo hace falta ver el ejemplo de ayer. Ni un insulto, ni un mínimo altercado, ni una palabra malsonante en medio de una multitudinaria manifestación. Educación y respeto, emblemas de nuestra manera de ser, obrar y comportarnos, cualidades que a otros les faltan. Una multitud que, con orgullo, saca a las calles nuestra esencia y nuestra razón de ser, ondeando sin prejuicios ni complejos la bandera que a todos nos une, símbolo de nuestra identidad, sin partidismos ni política demagógica, con un lema claro “los toros, cultura, raíces y libertad de un pueblo”, con la verdad por delante, como el toreo bueno.
Valencia ha dado la talla, ha enseñado el camino a seguir. Sevilla y Madrid, puntales de la tauromaquia, ya tan cercanos, deben ser la continuación de esta marcha imparable en defensa de nuestra Fiesta. Nadie puede callarnos, nadie puede con nuestra afición. Como tantas veces he repetido últimamente, aunque ya pueda resultar cansino, no fallemos los aficionados, llenemos las plazas, es nuestra gran oportunidad, demos ejemplo al mundo entero de lo que somos, sigamos en la línea de no callarnos, de proclamar nuestra afición a los cuatro vientos, de salir a la calle y decir, con orgullo y la cara bien alta, ¡yo soy taurino!.


Antonio Vallejo

lunes, 29 de febrero de 2016

Una Beneficencia de claveles


Mucho se ha hablado y debatido sobre la tradicional corrida de beneficencia de este año 2016. Como todos sabemos, la de Beneficencia, junto a la corrida de la Prensa, son las dos extraordinarias que cada año se programan durante el ciclo isidril, si bien se mantienen fuera del abono y no es obligatoria su adquisición en taquillas a la hora de renovar el abono. Pero también es cierto que ninguno de los abonados se la quiere perder. Suele ser una de las tardes marcadas y señaladas en el calendario de la feria, una tarde de las de lleno absoluto en la que suelen reunirse en el cartel tres figuras y una ganadería de las consideradas de postín. Tradicionalmente suele acudir el Rey o, en su defecto, algún miembro de la familia real, y esa tarde los pasillos y los tendidos de la Monumental son un hervidero de rostros conocidos del  mundo del toro, de la política, famoseo de mayor o menor pelaje y de la farándula en general.
Durante semanas se ha barajado la posibilidad de programar este festejo extraordinario en la segunda quincena de junio, fuera del ciclo de San Isidro, lo que , para mi, hubiera sido un tremendo error. De sobra es conocido el bajón de público una vez se arrastra el último toro de cada isidrada. Conociendo como conocemos las peculiaridades del público de Las Ventas, dudo mucho que se llenara la plaza para tan magna ocasión. Por tanto, olé por Taurodelta al programar le beneficencia el miércoles 1 de junio, en mitad de la última semana, la tradicionalmente llamada torista, la de las ganaderías que llaman duras, la del empacho de masa, carne y kilos, lo que va servir de desengrasante ante tal atracón torista.
Y olé por elegir a tres toreros que se merecen el honor de lidiar los seis toros de Victoriano del Río anunciados para esa tarde: Sebastián Castella, David Mora y Alberto López Simón. Un francés, eje principal sobre el que va a girar este San Isidro 2016, y dos madrileños, uno de los cuales, David Mora, nos ha elevado al paraíso del toreo el pasado 21 de febrero en Vistalegre, y el otro, López Simón, se destapó la pasada temporada como la revelación del escalafón y el triunfador en prácticamente la totalidad de las ferias del calendario español. Es, sin duda, un cartel de lujo, otro motivo más para aumentar aún más el ansia por que llegue este San Isidro que promete mucho.

Antonio Vallejo

viernes, 26 de febrero de 2016

Madrid toma cuerpo


Como cada año por estas fechas se van desgranando poco a poco avances, noticias y detalles de lo que será la temporada de la primera plaza del  mundo, de esta plaza majestuosa que este año debe lucir y llenarse como muestra esta imagen preciosa que traigo como portada. Ya sabíamos que esta temporada se abriría el domingo 20 de marzo, Domingo de Ramos, junto al plato fuerte de este inicio del año taurino venteño, el Domingo de Resurrección. Lo que faltaba por concretar era el cartel. Pues bien, ya lo tenemos aquí, ya es oficial. Tanto que hoy mismo, viernes 26 de Febrero, a las 12:00 horas, va a ser presentado en la Sala Alcalá de Las Ventas por los propios matadores. La corrida del Domingo de Ramos, con toros de Gavira, supondrá la confirmación de alternativa del sevillano Juan Ortega, apadrinado por el jienense Curro Díaz y el gaditano David Galván como testigo. Corrida de marcado acento andaluz, que cuenta con un torero muy del gusto de Madrid, Curro Díaz, puro arte y sabor, para apadrinar a Galván, que llega avalado por su triunfo en la primera feria de la temporada en España, la de Ajalvir, en la que desorejó a su lote. Cuatro orejas y una imagen de torero que quiere y que arranca con ganas. Para el Domingo de Resurrección se reserva un interesante mano a mano entre Morenito de Aranda e Iván Fandiño con toros de Martín-Lorca y Escribano Martín. Cartel también muy del gusto de Madrid, con dos toreros que saben lo que es triunfar en esta plaza y que gozan del respeto del aficionado. Tras el pequeño fiasco del pasado año con la encerrona  de Iván Fandiño ante seis toros de distintas ganaderías de las catalogadas como "duras" por estas mismas fechas, me parece acertado el anuncio de este mano a mano. En primer lugar, como reconocimiento al gesto del vizcaíno la pasada temporada, valiente, un éxito de público, aunque el resultado final no fuera el deseado. Y en segundo lugar por el reclamo que supone para el aficionado un mano a mano, lo que parece que va a ser la moda de la temporada, la competencia directa entre dos matadores. Si esto sirve para registrar una buena entrada en Las Ventas, me doy por satisfecho. Si además los toros embisten y los matadores despliegan el arte que llevan dentro, mejor que mejor para calentar motores para todo lo que viene.

Y lo que viene es, nada más y nada menos, que el San Isidro 2016. Del 6 de mayo al 5 de junio, 31 días de toros, 31 días de Fiesta, 31 días para soñar y disfrutar con este arte milenario es la tauromaquia. Aún por definir las fechas exactas pero ya concretadas muchas combinaciones, realmente atractivas, transcribo a continuación la noticia publicada por la revista Aplausos:

"San Isidro toma cuerpo. Las principales combinaciones del abono ya están cerradas y aunque faltan por concretarse flecos, el núcleo duro del serial ya lo tiene perfectamente confeccionado la empresa Taurodelta.
La última novedad ha sido la apuesta que va a realizar Andrés Roca Rey, que se anunciará tres tardes en el abono. Confirmará con Núñez del Cuvillo y además formará terna frente a una de las dos corridas de Alcurrucén y frente a los astados de Juan Pedro Domecq. El peruano entra, por tanto, a integrar el grupo de diestros que harán triplete en Las Ventas: Alejandro Talavante, Alberto López Simón, Manuel Escribano y el propio Roca Rey. Con cuatro tardes, tal y como adelantó APLAUSOS: Sebastián Castella.
A fecha de hoy y de forma oficiosa sujeta a modificaciones, las combinaciones cerradas son las siguientes:
- El Juli, Miguel Ángel Perera y López Simón (Jandilla)
- Enrique Ponce, Daniel Luque y Román (Confirmación) (Puerto San Lorenzo)
- El Fandi, José María Manzanares y López Simón (El Pilar)
- El Juli, Sebastián Castella y José Garrido (Confirmación) (Alcurrucén)
- Diego Urdiales, Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante (Fuente Ymbro)
- Sebastián Castella, Alejandro Talavante y Roca Rey (Confirmación) (Núñez del Cuvillo)
- Sebastián Castella, Manuel Escribano y un tercer espada (Adolfo Martín)
A este grupo hay que sumar la Corrida de Beneficencia, cuyo cartel está integrado por Sebastián Castella y López Simón frente a reses de Victoriano del Río. El Centro de Asuntos Taurinos estudia la opción de dejar un hueco libre en el cartel para un posible triunfador de San Isidro. Incógnita por despejar. Como también lo es la fecha del festejo, decidida como está la Comunidad en sacarla del tramo de abono y programarla durante la segunda quincena del mes de junio.

El resto de combinaciones –muchas muy avanzadas- se encuentran sin cerrar. Entre las confirmaciones en el ciclo, además de Roca Rey, José Garrido y Román, toman fuerza las de Juan Leal y Francisco José Espada, si bien este último podría hacerlo en la corrida goyesca del 2 de mayo, donde se lidiará un encierro de El Tajo y La Reina, tal y como publicamos hace unos días."

A priori, una feria que promete mucho, realmente atractiva tanto por las ganaderías como por los toreros. Después de lo que se anuncia en Fallas y Sevilla, Madrid no podía quedarse atrás. Luego saldrá el toro y dictará sentencia, pero sobre el papel las dos primeras ferias, cronológicamente hablando, han cuidado  mucho la confección de sus carteles, y San Isidro, la mejor feria del  mundo, no va a ser menos. Aplaudo los esfuerzos que las diferentes empresas gestoras están haciendo para confeccionar carteles atractivos y bien rematados, excelentes en muchos casos, precisamente en esta temporada 2016 en la que tanto se juega la Fiesta. La temporada del puñetazo en la mesa, la temporada para decir basta al insulto continuo y los ataque repetidos, la temporada para mostrar al mundo lo que es este arte, la temporada en la que las empresas pongan toda la carne en el asador (ya lo están haciendo), los ganaderos escojan lo mejor que tienen en el campo, los toreros desplieguen todo su arte y valor y los aficionados demos ejemplo llenando las plazas de España. No sé si soy demasiado optimista, si aún estoy hipnotizado por el toreo de David Mora hace cuatro días en Vistalegre, o si mis ganas de ver toros y soñar con faenas inolvidables me ciegan, pero creo que se nos presenta una temporada muy atractiva. Como suele decirse, ya huele a toros, a puro y a caballos. 

Antonio Vallejo

lunes, 22 de febrero de 2016

…Y a los toros de Carabanchel



No era la verbena de la Paloma, no estamos en agosto, es un domingo de febrero, es la feria de invierno, pero era un día marcado en rojo en el calendario taurino de la afición madrileña. Y si lo era para la afición, más señalado aún era para dos hombres, dos toreros de los pies a la cabeza que han sufrido mucho para llegar a un día y una tarde como la de este 21 de Febrero: David Mora y Saúl Jiménez Fortes. Ellos saben lo que cuesta asomar la cabeza en este duro mundo del toreo, lo que cuesta triunfar y lo pronto que todo parece perdido tras una cogida. Meses de operaciones, de dolor, de rehabilitación, de tremendo sacrificio pero con una luz al final de ese túnel, una luz en forma de calendario, una luz con fecha, sitio y hora. Las cinco y media de la tarde del domingo 21 de Febrero en la plaza de toros de Vistalegre. Como dice la letra de la zarzuela, qué mejor motivo para ir "a los toros de Carabanchel". 

Al menos eso hemos pensado los aficionados que poblábamos casi la mitad de la plaza. Una lástima, de verdad, que el eco de la convocatoria se haya quedado ahí. La ocasión se merecía más, y el difícil y duro momento que pasa la Fiesta y la afición necesita del respaldo y el apoyo de todos aquellos cuantos aman este arte. Repito, una oportunidad perdida para respaldar a nuestra Fiesta.

El cartel, como ya he dicho, no podía ser más atractivo. Seis toros de Parladé, de buenas y bonitas hechuras, muy bien de presentación, serios, entipados todos, sangre pura Vistahermosa- Parladé, procedencia del encaste Domecq, el predominante en el panorama ganadero actual, y que resultó la gran triunfadora del pasado San Isidro. Bagaje más que suficiente para atraer al público. Para su lidia y muerte un mano a mano entre dos matadores que volvían a los ruedos tras sus percances pasados: David Mora y Saúl Jiménez Fortes. El madrileño 21 meses después de su dramática cornada del aquel trágico 20 de mayo de 2014 que casi le costó la vida y en el caso del malagueño Jiménez Fortes tras su percance aquella misma tarde del 2014, la del pasado mes de mayo en Las Ventas y su tremenda cogida en agosto en Vitigudino (Salamanca). Sé que soy pesado y repetitivo, pero me duele haber contemplado tanto asiento vacío en la cubierta de Vistalegre. El esfuerzo de la empresa y el de los toreros bien merecía un lleno.


La tarde anunciaba emociones. Por todo ello, a nadie debe extrañarle la tremenda ovación que ambos recibieron no sólo al asomarse por la puerta del patio de cuadrillas, sino durante todo, absolutamente todo, el paseíllo. De  veras que no recuerdo jamás que durante todo el recorrido del paseíllo los tendidos estuvieran aplaudiendo a rabiar. Igual que la tremenda ovación que ambos diestros recogieron tras romperse el mismo y que devolvieron al público asistente desde la raya de los tercios montera en mano entre gritos de "torero, torero" . No mentiría si digo que todos cuantos estábamos en Vistalegre teníamos un nudo en la garganta y era difícil contener la emoción. La única pena es que debíamos haber sido más los que allí estábamos. Mala suerte para quienes no han venido, se han perdido algo mágico. Pero la realidad es ésta, y no se puede ocultar. Desgraciada realidad.

El primero de la tarde, “Insuperable”, 502 kg, es un negro bragado y meano de bonitas hechuras, serio, bien armado y rematado por delante, con cara. Lo recibe Mora con su capote, pura suavidad en cada lance, meciendo la embestida del parladé, ganando terreno en cada paso, llevando al toro hacia las afueras, pura elegancia coreada con los primeros olés, que suben sus decibelios con la chicuelina y la media de remate que deja el madrileño en el aire. Chicuelinas garbosas al paso para llevar al toro al caballo de Mario Herrero, que pica trasero. Quite de David Mora por verónicas, cadenciosas y elegantes, como su figura. De nuevo los olés y la ovación para el torero. Se notan las ganas que hay en el público de disfrutar y de ver triunfos. Tercio de banderillas con oficio. Brinda al público y, de nuevo, gran ovación. Inicia la faena de muleta con estatuarios, le cuesta acoplarse a la embestida del de Parladé, que pierde las manos en un par de ocasiones. Lo cuida Mora en una primera tanda en redondo con la muleta a media altura sin someterle. Coge aire el animal y mete la cara con más claridad en la siguiente tanda por el pitón derecho. Le baja la mano y alarga el viaje, todo con mucho temple, rematando la serie con un cambio de mano lentísimo, eterno, puro lujo para los sentidos. De nuevo resuenan los olés en Vistalegre. Parece que va de menos a más. Así se confirma por el pitón izquierdo, buen pitón, sí señor. ¡Qué manera de torear al natural!. Sube enteros la faena con dos magníficas tandas con la mano baja, templadas y con ligazón, repletas de clase y gusto, coreadas con más olés de un público ya entregado al arte de David. Remata la faena por el pitón derecho con pases desmayados y trincherazos de lujo. Olés y más olés de unos tendidos rendidos al madrileño. Mata de trasera entera que resulta fulminante. Pañuelos y más pañuelos pidiendo la oreja, que concede el presidente. Sigue la petición de segunda oreja sin decrecer ni un átomo. El palco se lo piensa pero al final concede la segunda oreja. ¿Justa?, ¿excesiva?. Sinceramente, no lo sé. Si siguiera criterio venteño, diría que una oreja me parecería justa. Pero estaba en Vistalegre, plaza de segunda, en la feria de invierno y ante una situación en la que la emotividad cuenta mucho. Por tanto, no me parece nada descabellado conceder dos orejas que tienen mucho significado, sobre todo de cara a la imagen de triunfo y alegría que la Fiesta necesita. Cada cosa en su sitio y su tiempo.

Con la Puerta Grande asegurada recibe Mora al tercero de la tarde, “Granuja”, un precioso colorado chorreado de 546 Kg, armónico, buena presentación, serio pero sin excesos, en tipo a lo que corresponde al encaste Parladé. Sale suelto, con poca fijeza en el capote de Mora, dos buenas verónicas a un animal al que se ve justito de fuerzas. Buen puyazo de Antonio Prieto, ¡por fin se pica delantero!. La falta de gasolina se hace evidente a la salida del caballo. Quite por chicuelinas ceñidísimas del madrileño, rematadas por dos medias verónicas de ensueño que, una vez más, levantan al público de sus asientos. Aperitivo de lo que vendría en el tercio de banderillas. Magistral tercio a cargo de Angel Otero y José María Tejero con los garapullos y un extraordinario Iván García en la brega. Pares de poder  a poder, cuadrando en la cara del toro, sensacionales de colocación. Los tres subalternos tienen que responder montera en mano a la tremenda ovación recibida. Emotivo brindis de David Mora a todo el equipo médico que le ha cuidado y recuperado a lo argo de estos duros meses. Como se preveía, el de Parladé va con lo justo. Se emplea poco en la muleta y se defiende, con viaje corto y embestida poco clara. Poco a poco, con técnica lo va metiendo Mora en la muleta, poniéndosela en la cara, templando el pase y tratando de bajar la mano. Despliegue de técnica y conocimiento por parte del diestro, con gran mérito lo que logra sacar por el pitón derecho. Menos condiciones demuestra el animal por su pitón izquierdo, de escaso recorrido, nulo para el lucimiento, defendiéndose, cabeceando. Imposible a pesar del tesón del matador. Mata de entera ligeramente desprendida y escucha una, para mi modo de ver, más que merecida ovación saludada desde el tercio.

El quinto, “Cantaclaro”, cerraba el lote de David Mora. Otro ejemplar  en tipo, bajo de agujas, bien hecho, muy serio. Lo recibe Mora con su gusto y clase habitual, preciosas verónicas. Parece que el parladé mete la cara con clase. Comportamiento que se ve refrendado en el caballo de Israel de Pedro. Magnífico tercio de varas, bien agarrado y colocado el puyazo, como también magnífica la brega de la cuadrilla para llevar y sacar al toro del caballo. Sale bien el toro, con buen tranco. Lo ve Mora y, en un bonito detalle de torero, cede el quite al sobresaliente Enrique Martínez “Chapurra”, que torea  a la verónica con buen tino, ovacionado por el público. Replica Mora con un quite por verónicas, bajas y lentísimas, de lujo, rematadas por una media desmayada, mirando al tendido, de cartel, que desata la locura en los tendidos. Locura que sigue en el tercio de banderillas. Muy buenos pares de Pedro Calvo y José María Tejero, especialmente este último colocando un par, como suele decirse, asomándose al balcón, pleno de facultades y torería. Brinda Mora a sus apoderados, Simón Casas y Antonio Tejero, el que fuera subalterno de Ponce tantas y tantas temporadas al lado de Mariano de la Viña y Jean Marie Bourret, conformando una de las cuadrillas históricas que tantas tardes de triunfo dieron en los años 90. El toro es bueno, muy bueno, eso ya lo ha visto Mora. Inicia la faena flexionado la rodilla, toreando por bajo, la  muleta adelantada, largo y profundo, templadísimo, con una clase tremenda, ganado terreno en cada muletazo, con una plasticidad y una belleza de diez. La locura continúa, rayando en delirio en los tendidos. Y es en los medios donde la comunión torero-público es superlativa. El de Parladé va como un tiro, repite y repite, galopando, metiendo la cara en la muleta del madrileño con clase y bravura, extraordinario toro. Y Mora aún más extraordinario, con las zapatillas clavadas en el centro del anillo, citando con la  muleta adelantada, llevándolo largo, templado, cargando la suerte. Lección magistral de toreo en redondo en dos series de volverse loco. El magisterio continúa por el pitón izquierdo. Naturales inmensos, todo el público en pie, nadie aguantamos en el asiento, es un auténtica locura, ¡bendita locura torera!. Se harta a torear Mora, el toro no se cansa, la perfección absoluta. Toma la espada, remata la faena con manoletinas ceñidísimas de enorme riesgo y valor. Literalmente se cae la plaza. Dos orejas seguras, y quien sabe si el rabo también, a la espera la suerte suprema. Voces en los tendidos piden el indulto para el magnífico toro de Parladé, que hubiera sido un precioso final para el torero con los máximos trofeos, para el toro que volvería al campo como semental y para la Fiesta, que daría ejemplo al mundo entero de la verdad del toreo. Pero la espada la ha jugado una mala pasada a Mora. Tres pinchazos y una estocada para pasaportar al gran “Cantaclaro”. ¡Una lástima!. A pesar de ello, los pañuelos afloran en los tendidos. La petición, a mi juicio, es mayoritaria. No valoro si es justo o no conceder una oreja tras tres pinchazos. Pero el reglamento dice que la primera oreja la concede el público, y esta tarde la ha pedido. Por tanto, mal por el palco, a quien quizás le hayan pesado las dos  orejas dadas en el primero. ¿Mi opinión?. Pues yo s ella hubiera dado, me dan igual los pinchazos, lo que he visto me ha llenado como aficionado. De igual manera,  tampoco me parece acertado que no haya concedido la vuelta al ruedo en el arrastre al sensacional toro de Parladé. Creo que era más que merecida. ¡Bravo, ganadero, enhorabuena!. Pero lo que David Mora nos ha dejado en la memoria vale tanto como las orejas, y así se ha demostrado en la apoteósica vuelta al ruedo que ha dado. Vuelta al ruedo que debe recuperase, que siempre ha tenido gran valor y que, en los últimos tiempos y no sé por que moda o capricho, está cayendo en el olvido. Como dicen por aquellas tierras mexicanas que este domingo ha cerrado su Temporada Grande, ¡que bueno que volviste, David!. Gracias por tu ejemplo de superación. Te esperamos muchas tardes más.

Peor suerte, bastante peor, la que ha tenido el malagueño Saúl Jiménez Fortes con su lote, más pobre en condiciones y juego que el que ha correspondido en suerte a Mora.
El segundo de la tarde, primero del lote de Fortes, es devuelto a corrales por inválido tras ser picado y gracias a que ha perdido las manos en un quite por chicuelinas del malagueño, porque de no haber sido así no se hubiera ido para atrás a pesar que todos, menos el señor Polo, habíamos detectado los defectos del parladé. Por cierto, que a Florito no le ha hecho falta ni sacar a los cabestros, el toro se ha ido él solo a los corrales nada más abrir el mayoral la puerta de toriles. ¡Se ve que su fama recorre las dehesas!. Sale en su lugar el primer sobrero, “Barrabás”, de Juan Pedro Domecq. Toro en tipo a lo que es este encaste, bajo de agujas, serio pero sin aparotosidad de pitones. Sale abanto y justo de fuerzas, lo que desluce los lances de recibo capoteros de Jiménez Fortes. Tampoco se emplea en el caballo, vara trasera a cargo de Francisco de Borja Ruiz. Blandea a la salida del caballo, malos presagios. Se luce el malagueño en un quite por chicuelinas pasándose al toro por la bragueta, aplaudido por el público. Tercio de banderillas con oficio, eficaz pero alejado de la espectacularidad de otros. Brinda al público. La embestida del toro es la esperada a la vista de su escaso fondo. Rebrincado, con la cara arriba, dando cabezazos sin celo en la muleta. Lo lleva Saúl a media altura para no castigarle. Poco a poco lo mete en su muleta y le baja la mano, pero el juanpedro tiene lo que tiene y pierde las manos en el remate de pecho. Por el pitón izquierdo se queda muy corto. Intenta el toreo al natural pero el animal no pasa, se revuelve, busca y tiene peligro. Traga una barbaridad el malagueño, aplausos a la disposición y el valor. El toro está apagado, decide Jiménez Fortes acortar los terrenos y se mete entre los pitones. Hace buena la máxima de que si no embiste el toro lo hace el torero. Desplante final arrojando la  muleta al suelo. Muletazos finales ayudados por alto y un cambio de mano lentísimo, lo mejor de la faena. Mata de media delantera tendida y tres descabellos. Ovación para el torero por su disposición y entrega, pitos para el mal toro en el arrastre.

El cuarto de la tarde, “Linchador”, de 530 kg, presenta un pitón derecho que es un puñal. Toro bien presentado, armónico, en tipo, como toda la corrida. Como su hermano de camada, da poco juego en el capote y en el caballo que monta Antonio Muñoz. Correcto tercio de banderillas a cargo de Fernando José Plaza y José Luis Hernández “Zuri”. El animal es noble, pero carente de emoción. Lo intenta por derecho y por izquierda, de todas las maneras lo prueba Jiménez Fortes, sin conseguir, como suele decirse, transmitir. Pases sueltos sin poder ligar a pesar de estar voluntarioso toda la faena. Finaliza, como en su anterior oponente, acortando las distancias, metiéndose entre los pitones, con una serie de manoletinas arriesgadísimas, tanto que es prendido, afortunadamente sin consecuencias. Lo mejor, en estos casos, irse  a por la espada y pasaportar al toro. Lo hace de entera tendida y caída, fea y defectuosa, pero tremendamente eficaz. De nuevo, pitos para el toro en el arrastre y ovación recogida desde el tercio para el matador.

El último de la tarde y del lote de Saúl Jimenez Fortes, “Lampiño”, es un precioso negro mulato, serio y bien rematado por delante. Recibo capotero con gusto, lances a la verónica con mucha torería que despiertan los olés del público. Lleva al de Parladé al caballo que monta Juan José Esquivel galleando por chicuelinas, con arte y gusto. Puyazo trasero y bajo que tiene que rectificar el varilarguero, con buen criterio. Lucido quite por gaoneras del malagueño, con susto incluido al colarse el toro por el pitón izquierdo. En un bonito gesto de compañero, brinda el toro a David Mora. Así son estos hombres. No se lo piensa dos veces y toma decidido la muleta con la mano izquierda en e centro del ruedo. Naturales largos y limpios en la primera serie. Pero pierde las manos al obligarlo por bajo y a partir de ahí  se vuelve gazapón, incomodando a Fortes que no consigue acoplarse, sin encontrar el sitio ni la distancia. Por el derecho va mejor. Sube el tono de la faena con una buena tanda en redondo, con el de Parladé más encelado en la muleta, metiendo mejor la cara y humillando. Pero las fuerzas que tiene son limitadas y el fondo escaso, lo que desluce un tanto el toreo del malagueño quien, de nuevo, acorta las distancias y vuelve a meterse entre los pitones del animal. Pases con la muleta retrasada, en la cadera, alarde de entrega, pundonor y valor, por encima del animal, sin duda, pero sin la emoción del toreo largo. No se le puede reprochar nada a Jiménez Fortes esta tarde. La entrega ha sido máxima, pero el ganado no le ha dado grandes oportunidades de lucimiento. Manoletinas finales que son aplaudidas como reconocimiento a su querer estar toda la tarde. Mata de dos pinchazos y estocada entera arriba. Es despedido con ovación al abandonar el ruedo tras una digna actuación en la que sus oponentes le han dado poco chance para triunfar.

Nos volvemos a casa después de haber comprobado que estos dos toreros están totalmente repuestos de sus graves cornadas y convencidos de que les veremos torear muchas más tardes. Es la grandeza del toreo y de estos hombres, ejemplo de virtudes que hoy en día son poco reconocidas: sufrimiento, sacrificio, valor, entrega y amor a una profesión. ¡Así es nuestra Fiesta!


Antonio Vallejo